13 julio 2005

3. ¡Dos minutos!

¡Dos minutos! Y no estoy hablando de sexo... Ese es el tiempo que tiene que estar la menestra haciendo pssisss, psisss en la olla expres. Mi dignidad, o quizás mi conformismo pasota, ha hecho que esta mañana me rindiera ante la voz de mi padre y le preguntara directamente cómo se hacía (obviaré su risita malintencionada y ese tono de 'donde tienes la cabeza'). Bueno creo que también ha influido en mí el miedo a quedarme sin comida y tener que recurrir a los temidos bocatas de chorizo, a las pizzas, a las patatas fritas.... que aunque sean todo un placer para los sentidos, estén sabrosísimos, me encanten y pueda matar por conseguir uno después de varios meses sin probarlo... en fin, para que continuar, quiero decir que en realidad, ahora mismo, no me recompensa el esfuerzo realizado durante casi un año (desde el pasado septiembre) para conseguir el 'tipín' que luzco en la actualidad por unos bocatas de chorizo comidos por no saber ni cocer unas tristes verduritas. Hay que joderse!!! Acabo de ser consciente de lo torpe que soy.
Joder, sabía que iba a pasar, es que es hablar de comida, bueno hablar de chorizo, cerdo, pastelitos, helados... y en definitiva de todos esos manjares que dejarían de serlo si tuvieran la mitad de calorías y es que se me hace la boca agua. Ayyy y encima no tengo cerca a ningún guapetón para que parezca que la baba se me cae por él y no por la cara de pastel con la que me lo estoy imaginando. Y hombre, mi tipo de hombre no es un George Clooney pero tampoco es plan de poner cara de pastel a alguien que ni tan siquiera me atraiga. En fin... me consolaré con un exquisito caramelo sin azúcar, sin calorías, sin edulcorantes y sin, sin, sin sin gracia porque al final le quitan tantas cosas que menos caramelo se puede llamar de cualquier manera. Bueno voy a preguntar al pastel de aqui enfrente, quiero decir, a mi compañero, George, a ver si puedo adelantar algo de trabajo.